dissabte, 31 de gener de 2009

Ukulele vs Europe

A menudo me pregunto si los músicos visitan iutup en busca de la versiones de sus temas. Obviamente concluyo con un "NO" rotundo. De ser así muchos habrían abandonado antes de tiempo.

Visto lo visto, admiro más a Europe.

divendres, 30 de gener de 2009

The King of Comedy

La vi y me pudo. Martin Scorsese supo lo que se hacía en el 82 cuando engatusó a Robert de Niro y Jerry Lewis para interpretar a Rupert Pupkin y Jerry Langford. Entretenimiento inteligente, pasen y vean.


The King of Comedy · Martin Scorsese (1982)

dijous, 29 de gener de 2009

NY Series · Episode #9 (The End)


La Mirasitia (y/o The End)

Marcharse de un lugar no siempre es fácil. Cuando el entusiasmo y la curiosidad se enamoran en una ciudad desconocida, la experiencia del viajante no tiene precio. Por eso siempre resulta difícil decir adiós, no solo en estancias largas sino incluso en pequeñas escapadas, en caritas al aire que uno se permite cuando más (o menos) le combienen.

Al llegar a Nueva York presenté aquí a Mirasitio, una pobre alma solitaria que vivía en la cima de un famoso rascacielos sin conocer el amor. Intercambiamos puntos de vista entre monedas de 50 céntimos y miradas al horizonte, y me marché de aquél lugar con el mal sabor de boca que le queda a cualquier Cúpido inexperto.

El último día de mi viaje sin embargo, regresé para despedirme de mi primer conocido en la Gran Ciudad. Llegué al edifico, subí ochenta plantas en menos de 40 segundos y al salir del ascensor distinguí dos figuras parecidas arrimadas a la misma baranda. Me fuí acercando sin hacer demasiado ruido, el lugar parecía inhabitable pero curiosamente en ése rincón solo estaban ellos dos. Les pillé mirándose desprevenidos, parecían desafiarse con el aire juguetón que acompaña el flirteo de la seducción inocente. Y fue entonces cuando lo supe. Solo entonces descubrí que mi viaje había tenido un sentido, que aquella tarde que pasamos juntos le hizo abrir las lentes y preguntarse hacia dónde debía mirar su futuro. Así apareció Mirasita, un alma arrancada de un edificio cerrado por quiebra y que fue instalada a 6 pies de mi compañero unas horas antes de que yo llegara al lugar.

Por lo visto la crisis no siempre afecta para mal; coincidencias y confidencias neoyorquinas.

(Los viajes a EEUU obligan al turista a regresar con happyendings. En caso de dudas: consultar a aduanas)

NY Series · Episode #8



NY Series · Episode #7














Capturas neoyorquinas curiosas

dijous, 22 de gener de 2009

NY Series · Episode #6



Flight of the concords

Grandes carteles para grandes músico-humoristas.

dimecres, 21 de gener de 2009

dimarts, 20 de gener de 2009

NY Series · Episode #4






MOMA: Cuentas pendientes

(C'est n'est pas un sommeil)

NY Series · Episode #3


Martin Luther King Day

En 1986, se creó en su honor en los Estados Unidos, el Día de Martin Luther King . Es conmemorado cada año el tercer lunes de enero. Pero fue hasta el 18 de enero de 1993, cuando oficialmente se estableció en los 50 estados de los Estados Unidos. (wikipediastyle)

dilluns, 19 de gener de 2009

NY Series · Episode #2


El Mirasitio


Se siente solo. Lleva afincado en el mismo lugar desde hace treinta años y nunca ha podido conocer a un alma con quien compartir más que una moneda de 50 céntimos y unos segundos de vistas. Sin embargo fantasea, imagina lo bonito que sería estar junto a alguien que tuviese las mismas inquietudes, la misma perspectiva, el mismo punto de mira.

Dicen que las parejas que se casan en el Empire State Building entran a formar parte de su gran familia y pueden acceder gratuitamente todos los días de San Valentín. Él lleva demasiado tiempo deseando ser el próximo y le importa tres duros (o céntimos) entrar gratis o no porque no se va a mover de allí. Quizás Cupido se olvidó de visitar alguna esquina de la quinta avenida...

America es así,
everything can happen!

NY Series · Episode #1


Nunca imaginé que las posibilidades de la Economy Class llegarían tan lejos.

Good mornin' America...

dimecres, 14 de gener de 2009

Perdidos

Desorientación. Caminos olvidados y tu y yo sin brújula. Las direcciones se pierden en un paraje que parece dibujado por un desalmado. Se levanta un poste ante nosotros, un palo miserable y desnudo que nos desafía desde la ridiculez más desquiziable. Perdidos en el cruce, nos miramos a los ojos y pensamos que quizás es el momento de decir lo que sentimos de verdad.

- Quiero saber lo que piensas. - digo -

Solo sé que te quiero, pienso.

La verdad me lleva al escalofrío, y el temblor la mano al bolsillo. Encuentro un papel con un esbozo que simula el camino correcto. Estamos salvados.

Pero no te he dicho lo que siento y nunca sabré lo que piensas.

dimarts, 13 de gener de 2009

medicina verdadera


mucho amor · quita penas

Madrid Souvenirs ·2·


Y la Cibeles se vistió de blanco. No fue portada del Marca ni del AS, los culés pueden descansar tranquilos (once puntos les permiten soñar lejos de la tragedia de hecho). Sin embargo, éste es el vestido que se puso la plaza el pasado viernes despues de casi ocho años sin poder cambiar de atuendo. Siempre hay trajes que olvidas en el fondo del armario y que redescubres con el tiempo, piezas que una vez probadas de nuevo te recuerdan porqué te hiciste con ellas. Salta a la vista pues, la Cibeles es una de esas a las que revestirse les queda bien.

dilluns, 12 de gener de 2009

Unos tanto y otros tan poco


precario
, ria.

(Del lat. precarĭus).

1. adj. De poca estabilidad o duración.

2. adj. Que no posee los medios o recursos suficientes.

3. adj. Der. Que se tiene sin título, por tolerancia o por inadvertencia del dueño.

4. m. y f. Ur. Docente que ocupa un cargo provisionalmente.


Madrid Souvenirs ·1·


Madrid tiene algo dulce. Estos días recordaba la anécdota que me contó un amigo hace algún tiempo. Por lo visto, la primera vez que su hijo vió nieve con sus propios ojos fue despues de quedarse dormido en un viaje Barcelona-Andorra. Al despertar en pleno valle teñido de blanco el niño gritó exhausto: “Mira mamá, es yoguuuuur!”.

Madrid tiene algo de yogur. Al menos ése es el sabor que se le queda a uno en la boca cuando regresa de probarlo. Cuando descubre que por unos minutos, cualquiera dentro del caos de la capital ha abandonado sus tareas para dedicarse a observar un paisaje que ha mutado por completo.

Me gusta el yogur.

diumenge, 4 de gener de 2009

Apadrina un camarero


El ocio barceloní dispone de una nueva atracción: el "Apadrinamiento de camareros". Se trata de una iniciativa impulsada por el gremio hostelero de la ciudad condal estas navidades, que por lo visto ya ha conseguido captar la atención y el bolsillo de la mayoría de los clientes. Sin duda, una propuesta que puede cambiar la vida de los trabajadores del sector más perjudicados, una campaña exitosa que dará que hablar muy pronto (eso seguro).


APADRINA UN CAMARERO

El Apadrinamiento, es una forma concreta de colaboración solidaria, dirigida a mejorar la vida de miles de camareros necesitados en países debilitados económicamente.

Los padrinos ayudan a financiar el progreso individual y colectivo de cada camarero.

Con tu ayuda, mejorarán su educación y condiciones de vida.

Siendo padrino:


- Podrás escribir a tu ahijado las veces que quieras

- Podrás visitar a tu ahijado

- Podrás enviarle regalos
- Podrás hacer una donación extraordinaria en Navidad

- Podrás apadrinar a un camarero en nombre de otra persona

- Podrás apadrinar a más de un camarero


Con gente tan solidaria como tu, el camarero:

- Va asiduamente a la escuela
- Asegura su alimentación
- Puede desarrollar toda su creatividad
- Recibe valores de Paz y Solidaridad

- Su comunidad puede tener más oportunidades de salir adelante

Gracias a ti, cambian muchas cosas en la vida de un camarero.

Confiamos en ti, házlo tu por ellos.

dissabte, 3 de gener de 2009

Si las moscas van al cielo


Hace ya algún tiempo, asistí públicamente a un asesinato reclamado por consenso en la terraza veraniega de un bar. Justo después de presenciar la tragedia, le pregunté a mi madre: “¿Madreee, dónde van las moscas al morir?”. La esmerada lucha de su abanico contra la multitud de insectos supervivientes del lugar le impedía dedicarme su mirada. Aún así, y con el diminuto cuerpo presente del desafortunado bicho moribundo encima la mesa, pudo responderme sin atender con demasiado entusiasmo: “Al cielo, hijo, van al cielo”.

La escena de aquella calurosa tarde de domingo me resultaría difícil de olvidar. Normalmente, la ingenuidad de un niño se ve obligada a ingerir las palabras de su madre sin rechistar. De ese modo fue como, con el tiempo, aprendí que la mía creía que no sólo las moscas descansaban en el cielo, sino que también lo hacían personas y animales muy diversos, eso sí, “siempre y cuando hubiesen obrado correctamente en vida”. Y ahí justamente residió la angustia de mi infancia. Durante años me pregunté: ¿qué malas obras debió realizar esa mosca para cambiar su entretenida merienda por el aplastante sabor de la muerte?

Partiendo de la idea que mi madre me había inculcado, estaba claro que ese pobre insecto tenía que haberla cagado en algún momento. Después de arduas investigaciones, averigüé que el único deseo que tiene cualquier mosca (incluso ésa en particular) es sobrevivir mientras goza frotándose las patas cuando se aburre. No creo que eso sirviera de mucho, pero al menos me ayudó a descubrir que la muerte es totalmente imprevisible (sobre todo si juegas con tus patas cuando no sabes qué hacer).

Si hipotéticamente admitía que las moscas acababan en el mismo lugar que los humanos que habían vivido sin pecado, aparecía una nueva cuestión sin resolver: ¿Qué era entonces lo que tenía de tranquilo el paraíso? Siempre imaginé que dicho lugar era un espacio repleto de jacuzzis kilométricos en forma de nube, llenos de hombres y mujeres vestidos con diminutos taparrabos de seda comiendo fruta despreocupadamente. Si realmente resultaba ser así, quizá no valiera la pena dedicar toda una vida a hacer el bien, dado que es imposible concebir en una misma imagen uvas idílicas y moscas husmeando en la fruta o hurgando en tu nariz.

La verdad es que, frente a tan desconcertante panorama, tuve que conformarme con crecer con mi obsesión siempre latente. Fue una convivencia obsesiva fácil: mi subconsciente sabía lo que me asustaba y yo era consciente de que lo sabía de sobras. De ese modo, resulta sencillo entender que a lo largo de mi infancia procurara evitar frotarme manos y pies por temor a conocer el desafortunado desenlace de esa mosca veraniega.

Un día, el mismo año en que presencié el homicidio, al salir de clase, acabé esperando solo, junto a la puerta del colegio, que mi madre viniera a buscarme. Era una tarde de invierno y el frío penetraba en mi cuerpo al igual que el viento helado recorría toda la ciudad. Inconscientemente, acerqué mis manos, creando un vacío perfectamente simétrico, y soplé en su interior para sentir por unos segundos el placer del aliento cálido entre mis dedos. Acto seguido, junté las palmas y las froté tanto como pude para alargar al máximo la sensación que en esos momentos de desesperación apareció como la más increíble de las revelaciones. Caí en la tentación. Por necesidad y no por capricho, pero caí en la tentación. Durante unos instantes permanecí aturdido a la espera de la llegada de mi muerte inminente; la irresponsabilidad de mis actos presagiaba el peor de los desenlaces. Así, sin más, mientras observaba la calle desierta arriba y abajo esperando su aparición y mi último suspiro, la vi. Parecía acercarse en cámara lenta; empezaba a oscurecer, pero ella venía iluminada. Los segundos que tardó en colocarse frente a mí parecieron horas embotelladas en un reloj de arena, pero llegó. Iba bien vestida, se lo dije titiritando, me dio las gracias y un par de besos. Era mi madre (quién si no) que venía con retraso por culpa de una reunión. Su coche tenía los faros prendidos, la calefacción asfixiante en su interior y, la verdad, creo que jamás he sentido tanta ilusión al verla como en esa tarde de espanto.

Nunca volví a preguntarle acerca de la muerte. Tuve miedo de que sus comentarios sin pretensiones acabaran causando más intrigas en mi curiosa mente infantil. Hoy, de todo aquello he aprendido algo valioso: nunca daré lecciones de trascendencia a mis hijos. Más que nada… Por si las moscas.

(escrito en Junio de 2006)

divendres, 2 de gener de 2009

I want you back (dice Jermaine a Michael)

Los Jackson 5 se uniran sin Michael. Fue noticia hace algunas semanas lo sé, pero nunca está de menos que te recuerden las cosas. Haya o no regreso, debería suceder un milagro para que la banda creara temas que sorprendieran a un público acostumbrado a los hits que les acomodaron en la gloria.

Hace un par de veranos vi una versión preciosa de uno de sus clásicos. La cantaba KT Thunstall en un famoso programa francés (Taratata) y la descubrí gracias al video que me enseñó una amiga en un rincón perdido de una isla mágica. Hoy guardo el recuerdo, la magia y el link, por todo ello... Felicitats Betty *


KT Thunstall · "I want you back"

Por cierto...
¿Cuál es la nota preferida de Michael Jackson?
LA menor
(Isaac aquest és teu)