dijous, 29 de gener de 2009

NY Series · Episode #9 (The End)


La Mirasitia (y/o The End)

Marcharse de un lugar no siempre es fácil. Cuando el entusiasmo y la curiosidad se enamoran en una ciudad desconocida, la experiencia del viajante no tiene precio. Por eso siempre resulta difícil decir adiós, no solo en estancias largas sino incluso en pequeñas escapadas, en caritas al aire que uno se permite cuando más (o menos) le combienen.

Al llegar a Nueva York presenté aquí a Mirasitio, una pobre alma solitaria que vivía en la cima de un famoso rascacielos sin conocer el amor. Intercambiamos puntos de vista entre monedas de 50 céntimos y miradas al horizonte, y me marché de aquél lugar con el mal sabor de boca que le queda a cualquier Cúpido inexperto.

El último día de mi viaje sin embargo, regresé para despedirme de mi primer conocido en la Gran Ciudad. Llegué al edifico, subí ochenta plantas en menos de 40 segundos y al salir del ascensor distinguí dos figuras parecidas arrimadas a la misma baranda. Me fuí acercando sin hacer demasiado ruido, el lugar parecía inhabitable pero curiosamente en ése rincón solo estaban ellos dos. Les pillé mirándose desprevenidos, parecían desafiarse con el aire juguetón que acompaña el flirteo de la seducción inocente. Y fue entonces cuando lo supe. Solo entonces descubrí que mi viaje había tenido un sentido, que aquella tarde que pasamos juntos le hizo abrir las lentes y preguntarse hacia dónde debía mirar su futuro. Así apareció Mirasita, un alma arrancada de un edificio cerrado por quiebra y que fue instalada a 6 pies de mi compañero unas horas antes de que yo llegara al lugar.

Por lo visto la crisis no siempre afecta para mal; coincidencias y confidencias neoyorquinas.

(Los viajes a EEUU obligan al turista a regresar con happyendings. En caso de dudas: consultar a aduanas)

2 comentaris:

Laura ha dit...

Eres muy grande... :)

bsin. Lau.

Cris Moreno ha dit...
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